El hombre murciélago (The Batman, Matt Reeves, 2022)

 


De la sombra a la luz.

No por nada esta película se llama The Batman o El Hombre Murciélago. Es un abordaje de la construcción psicológica de este héroe antes que una película de acción. La tarea detectivesca que desarrolla el personaje no tiene otro destino que encontrarse a sí mismo y darle sentido a su existencia.

Arranca como la Venganza y termina como Batman.

La película tuvo un muy buen rendimiento en la taquilla de los cines y ya se la puede ver en HBO Max.

¿Cuál es el argumento? Un asesino que se hace llamar El Acertijo mata a una serie de personas importantes. Será menester se Batman y el policía James Gordon tratar de entender las motivaciones del criminal para buscar adelantársele y frustrar sus planes. En el camino aparecerán Gatúbela, el Pingüino y toda la casta de delincuentes de Ciudad Gótica.

El Batman de Matt Reeves me resulta contradictorio. La película me gustó en general aunque hay detalles que hacen que piense que no llega los niveles épicos que se espera del personaje.

En esta película de 3 horas El Batman inicia con un espectacular monólogo, que acompaña una secuencia de imágenes fenomenal y una banda de sonido hecha a la medida, en el que dice que él es la sombra. Sin embargo, durante toda la película Batman se la pasa en la luz,se muestra mucho. Primero ante la pandilla, luego ante los policías, más tarde en el club nocturno.

Reconozcamos que por más intimidante que se la primera impresión,cuanto más se muestra un hombre vestido como un murciélago, más ridículo se vuelve.

Y situaciones contradictorias. A veces la policía persigue a Batman y otras no. A veces Batman causa más daños que las soluciones que brinda, como en la persecución del Pingüino. Esta última es espectacular pero parece aislada del resto. 

El Batman detective me encanta, pero si uno lee los comics, se da cuenta que el personaje suele irrumpir sin permiso y a escondidas en las escenas del crimen para buscar rastros e indicios, y no delante de todo el mundo 

Desde lo psicológico, este es un Batman muy creíble. Es un tipo roto, que no puede salir de las consecuencias de haber presenciado el homicidio de sus padres. Está trabado. Lo debora la necesidad de venganza y no le importa recibir daño o morir.

La aparición en su vida de Gatúbela y el Acertijo son su motor de cambio. En ellos por fin puede encontrar algo donde verse reflejado. Donde cotejar el poder que les dan sus máscaras.

Pero creíble no quiere decir que sea realista. De hecho, en su afán por querer presentar un Batman realista, Reeves pierde la posibilidad de mostrar lo más icónico del personaje.

Ejemplo: Batman escapa de la torre de la Policía con un traje que en la vida real se usa para planear y hay que ser muy valiente para ponérselo, pero que se ve como el disfraz de una ardilla voladora en lugar de un murciélago. Si el director quería, agregaba más capa o dos alas de murciélago y hubiera sido espectacular. Pero no, se queda con el realismo…

Y un minuto después se mete el realismo en el bolsillo cuando Batman golpea la cabeza contra un puente, el cuerpo contra el techo de un colectivo y toda su humanidad contra el pavimento de la calle, para luego levantarse casi como si nada hubiese pasado. 

Es un Batman antibalas y anti daños. Ni los disparos a quemarropa o las explosiones a centímetros del rostro lo hieren o le dejan marcas.

Hay quienes dicen que la película es larga. A mi me parece que la duración está bien para lo que quiere contar.

Lo que no me agradó es la estructura y la falta de un final más contundente.

Y hay que hablar del Acertijo. 

Hay que hablar de los villanos. Ciudad Gótica está llena de delincuentes y en la película se muestra mafiosos como el Pingüino y Falcone y a enmascarados como el Acertijo.

El Acertijo es una contraparte interesante para Batman, con fuertes motivaciones, pero no está a la altura de lo que fue el Joker de El Caballero Oscuro. 

Como la mayor parte de la película se cuenta desde el punto de vista del héroe, faltan escenas donde los espectadores puedan ver a los villanos haciendo cosas de villanos.

El elenco está bien. Robert Pattinson da la talla para este Batman apesadumbrado, distante y violento. Es muy buena la química con Zoe Kravitz.

El Pingüino es de lo mejor, aunque salga poco. Es un gangster en su paso previo a constituirse en algo más. Sí, se parece a Robert De Niro haciendo de Al Capone.

La esperanza es que si hay una secuela, el héroe ya haya superado todo su sufrimiento y enfrente con más optimismo a su destino.


La campaña de marketing

Lamentablemente, Warmen Brothers promocionó esta película como si fuera algo cercano al cine "cortado a máquina" de Marvel Studios. La multiplicación de la marca Batman en juguetes, galletitas y hasta pizzas, no tiene nada que ver con el abordaje adulto que hizo Matt Reeves.

Es obvio que aquellos que se deleitan con películas de aventuras digan que se aburren con The Batman, y que le sobran minutos.

Este es un drama con forma de thriller, que si bien tiene sus momentos de pelea y acción, se recrea más en los silencios, gestos y sensaciones. El ejemplo más claro es la secuencia final, que dura como 30 minutos.

El Hombre Murciélago es más seria que toda la trilogía de Nolan junta.


Spoilers

Spoilers

Spoilers

Spoilers



Reflexión: Esta película presenta el francaso de la Venganza. Llega tarde a todos lados,  no salva a nadie, se le escapan los indicios, no entiende el plan del Acertijo, no atrapa al villano.

Es el camino de la violencia que no conduce a ningún lado.

Es por eso que solamente al final, una vez que entiende que tiene que cambiar, puede hacer algo y salvar a gente que estaba en peligro.

Ahí es donde aparece Batman.








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